
Platos veraniegos y aromáticos con tomate que sin duda debes probar
Coloridos, aromáticos y versátiles, los tomates son protagonistas indiscutibles en la cocina. Descubre una selección de platos que realzan su sabor con preparaciones diversas, sencillas y apetitosas.
Todo el sabor del tomate
Con su sabor inconfundible y la gran variedad disponible, los tomates te permiten darle a tus platos un toque diferente en cada ocasión. Puedes lucirlos en recetas frescas y aromáticas, jugando con distintas texturas y combinaciones sin renunciar a la sencillez.
Sopa de tomate de verano
La pappa al pomodoro de verano es una refrescante variante de la especialidad toscana, en la que se infusiona el jugo de tomates datterini con zanahorias, apio, cebolletas, ajo y hierbas aromáticas. Tras reposar, se puede verter sobre pan toscano tostado, rociar con aceite de oliva virgen extra y servir con burrata y albahaca.
Consejo práctico: si no tienes una licuadora, puedes usar una centrífuga o un molinillo de alimentos común.
Pasta fría con ricotta y tomates cherry
La pasta fría con ricotta y tomates cherry es un primer plato fresco y cremoso que combina la dulzura de los tomates cherry con una suave crema de ricotta. La albahaca aporta un agradable aroma, mientras que los piñones tostados le dan un toque crujiente.
Consejo práctico: Puedes añadir almendras, piñones, queso pecorino o tomates secos al pesto para conseguir un sabor más intenso.
Tomates gratinados
Los tomates gratinados son una guarnición sencilla y deliciosa, caracterizada por una superficie dorada y crujiente. Puedes rellenar los tomates con una mezcla de pan rallado, queso rallado, ajo y perejil, y luego hornearlos hasta que estén gratinados. Un consejo: si lo prefieres, puedes sustituir el perejil por otras hierbas aromáticas de tu elección, como albahaca u orégano.
Insalata Shirazi
La ensalada Shirazi es una especialidad persa fresca y crujiente, elaborada sin cocción con tomates, pepinos y cebollas rojas. Aliña con aceite de oliva virgen extra y zumo de limón, y aromatízala con perejil, albahaca y menta seca. Un consejo: elige pepinos holandeses largos, ya que son menos acuosos y tienen menos semillas; si lo prefieres, puedes usar pepinos comunes.



