5 de septiembre de 2026
· · Buscar
THE UNIVERSAL GASTRONOMY AUTHORITY
World Kitchen Journal
Esta galette dorada convierte al maíz en el protagonista
Technique

Esta galette dorada convierte al maíz en el protagonista

Una tarta salada con sabor a verano.

Por the Technique desk · Internacional · 3 min ·

Existen innumerables maneras de disfrutar de la abundancia de maíz dulce del verano, desde el elote mexicano salado y ácido y el queso de maíz coreano tibio y pegajoso hasta los buñuelos de maíz, las ensaladas y las sopas.

Pero para mí, nada supera una buena mazorca de maíz tradicional bañada en mantequilla derretida y espolvoreada con sal. Esta tarta salada captura ese mismo sabor a maíz con mantequilla, pero con algunos adornos adicionales: cremoso queso ricotta y un chorrito de aceite de chile picante que realza el delicado sabor floral del maíz sin enmascararlo. Las galettes son las primas más frescas e informales de las tartas.

Son intrínsecamente rústicas —formadas de manera libre sobre una bandeja para hornear en lugar de esculpidas a la perfección en un molde para tartas— y prácticamente imposibles de estropear. Esta galette se elabora con una masa básica de tarta hecha solo con mantequilla que, al hornearse, se convierte en una corteza salada y hojaldrada.

El relleno de ricotta se aromatiza con ajo finamente rallado, hojas de albahaca picadas y un puñado de queso parmesano, que le aporta un toque salado y umami. La mitad de los granos de maíz se unen con esta cremosa mezcla de ricotta, y el resto se coloca encima, salpicado con trocitos de mantequilla que se derriten y chisporrotean en el horno. Una pizca de azúcar favorece la caramelización y realza el sabor del maíz, potenciando su dulzor natural.

Si bien el maíz es el protagonista de esta galette salada, hay un ingrediente secundario fundamental: un aceite de ajo y chile salado que se rocía por encima justo antes de servir. Las notas tostadas y especiadas del aceite de chile complementan a la perfección el maíz, en lugar de competir con él.

Prepararla es facilísimo: solo tienes que calentar aceite neutro en la estufa hasta que esté casi humeando y luego verterlo sobre ajo picado y hojuelas de pimiento rojo en un recipiente resistente al calor. Es, literalmente, la salsa secreta que hace que esta galette de maíz sea tan irresistible, y además combina bien con casi cualquier otro plato, así que puedes estar seguro de que las sobras no se desperdiciarán. (Prueba a rociarla sobre tomates frescos o huevos fritos crujientes).

A nadie le apetece encender el horno con el calor, pero esta galette se cocina en solo 30 minutos, así que al menos no estará encendida mucho tiempo y te quedará una tarta dorada con un sabor a verano inigualable. Por suerte, este plato se disfruta mejor a temperatura ambiente, así que puedes hornear la galette con antelación y dejar que la casa se enfríe antes de sentarte a comer.

Sírvelo con una ensalada verde grande o junto a carne a la parrilla; en realidad, cualquier comida que normalmente combinarías con maíz en mazorca es una apuesta segura.

Más Technique