Greek Meatballs recipe (Keftedes/ Keftethes)
¡Crujientes, jugosos y absolutamente deliciosos!
- 500 g de carne picada (18 onzas)
- 200 g de carne de cerdo molida (7 onzas)
- 1 cebolla roja mediana, rallada
- 1 diente de ajo mediano, picado
- 150 g de pan duro (5 oz), remojado en agua y escurrido para eliminar el exceso de agua.
- 1 huevo grande
- 1 1/2 cucharadas de perejil fresco picado (opcional)
- 1 1/2 cucharadas de hierbabuena fresca (picada) y una pizca de menta seca. O 3/4 de cucharada de menta fresca común.
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 1/2 cucharadas de vinagre de vino tinto
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de pimienta
- aceite para freír
- harina para dragar
- Para preparar esta receta tradicional griega de albóndigas (keftedes), coloque todos los ingredientes en un bol grande y mezcle bien (durante unos 5-10 minutos), apretando con las manos para que se integren los sabores. Cubra el bol con film transparente y déjelo reposar en el refrigerador durante 1 hora.
- Saca la mezcla para las keftedes del refrigerador y forma albóndigas del tamaño de una nuez (o más grandes si lo prefieres). Si las vas a freír, enharina ligeramente las albóndigas, sacudiendo el exceso de harina. Fríelas hasta que estén bien doradas por todos lados.
- La forma tradicional de cocinar las albóndigas griegas (keftedes) es friéndolas. Fría las keftedes en tandas de 10 a 15 a la vez, hasta que estén bien doradas por todos lados.
- En lugar de freírlas, puedes hornear o asar las albóndigas en el horno. Precalienta el horno a 200 °C y coloca las albóndigas sin enharinar en una bandeja para hornear engrasada, dejando aproximadamente 2,5 cm de separación entre ellas. Hornea durante unos 20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo de cocción. La versión asada es mucho más ligera que la frita, ¡así que no hay excusa para no probarla!
- Las keftedes (albóndigas griegas) se sirven idealmente como aperitivo (meze) con salsa tzatziki cremosa y pan de pita, o como plato principal con arroz basmati y ensalada griega. ¡Buen provecho!
Crujientes, jugosas y absolutamente deliciosas. Anímate a probar esta receta tradicional de Keftedes (albóndigas griegas) y dale un toque mediterráneo a tu plato. Son como las albóndigas de siempre, pero con un delicioso toque griego. Este plato puede ser desde una comida ligera hasta un plato principal, e incluso la estrella de una tabla de mezze.
¡Sigue leyendo para descubrir mi receta tradicional, sus variaciones, sugerencias de guarniciones y mis trucos y consejos para prepararlas a la perfección!
¿Qué son las keftedes (albóndigas griegas)?
Las keftedes (albóndigas griegas) son un famoso aperitivo griego que se suele servir como parte de una tabla de meze, acompañada de salsa tzatziki cremosa y pan de pita, o como guarnición de una porción de la deliciosa moussaka griega tradicional. Las keftedes también pueden servirse como plato principal con arroz basmati y una rica ensalada griega de queso feta.
Las sobras (¡lo cual es algo bueno en este caso!) se convierten en un plato nuevo y delicioso, añadiéndolas a una salsa a base de tomate con puré de patatas o pasta.
- Plato de mezze: Este plato suele formar parte de los platos de mezze, pero también puede constituir una comida por sí solo.
- Muchas posibilidades para aprovechar las sobras: ¡También puedes preparar cantidades mayores y crear otras recetas con las sobras, como espaguetis con albóndigas!
Lo que necesitarás para preparar albóndigas griegas de forma tradicional.
- Carne picada: Para tus albóndigas, necesitarás carne picada de res y de cerdo de buena calidad. Yo personalmente uso carne picada de res con un 15 % de grasa y carne picada de cerdo con un 12 %, ya que creo que le da el mejor sabor a mis albóndigas. Sin embargo, si prefieres una opción más saludable, usa carne picada magra de res y de cerdo (5 % de grasa) y hornéalas en lugar de freírlas.
- Hierbas y especias: Necesitarás ajo, cebolla morada y vinagre de vino tinto, además de perejil fresco, hierbabuena y orégano. Si no encuentras hierbabuena, puedes usar aproximadamente la mitad de menta común, ya que la hierbabuena es más dulce y de sabor menos intenso.
- Huevo y pan duro: se usan para ligar la mezcla. Puedes sustituir el pan duro por panko o pan rallado normal. Sin embargo, ¡el panko hace que las albóndigas queden más esponjosas!
- El aceite de oliva es ideal para freír las albóndigas, y también necesitarás un poco de harina para rebozarlas justo antes de cocinarlas.
Pasos clave de preparación
En realidad, solo hay dos pasos para hacer albóndigas:
Prepara las albóndigas
Para preparar albóndigas de cerdo griegas (keftedes), combine todos los ingredientes en un bol grande y mezcle bien durante 5-10 minutos, apretando con las manos para integrar los sabores. Cubra la mezcla con film transparente y refrigere durante 1 hora.
Saca las albóndigas de la nevera y dales forma de bolitas del tamaño de una nuez (o más grandes si lo prefieres). Si las vas a freír, enharina ligeramente antes para que se doren uniformemente.
Las albóndigas griegas (keftedes) se cocinan tradicionalmente en una sartén. Fría las keftedes en tandas de 10 a 15 a la vez, hasta que estén doradas por todos lados.
En lugar de freírlas, puedes hornearlas o asarlas a la parrilla. Precalienta el horno a 200 °C/390 °F y coloca las albóndigas sin enharinar en una bandeja para hornear, dejando aproximadamente una pulgada de separación entre ellas.
Hornea durante 20 minutos, dándoles la vuelta a las albóndigas a la mitad del tiempo de cocción. Como se asan a la parrilla en lugar de freírse, ¡son perfectas si buscas una opción más saludable!
¿Cuál es la diferencia entre las albóndigas griegas y las albóndigas normales?
Las albóndigas griegas se preparan tradicionalmente con carne picada de cerdo y ternera, y se sazonan con diversas hierbas y especias griegas. Esta mezcla se moldea en pequeñas bolitas y se fríe hasta que estén doradas. Su sabor único proviene de las hierbas mediterráneas: perejil, hierbabuena y orégano, que les aportan un delicioso toque fresco.
Por otro lado, las albóndigas tradicionales se pueden preparar con cualquier tipo de carne molida, como cerdo, pollo o pavo. Los condimentos también varían, desde hierbas al estilo italiano hasta sabores de inspiración asiática.
Variaciones
¿Tienes frío? ¡Entonces la tradicional sopa griega de albóndigas en salsa de huevo y limón (avgolemono) es el plato perfecto para entrar en calor! Es un clásico que se prepara con jugosas albóndigas griegas hervidas (youvarlakia) y arroz, y se termina con una deliciosa salsa de huevo y limón.
Si te encantan las albóndigas con una salsa de tomate picante, ¡entonces la receta tradicional y aromática de soutzoukakia es perfecta para ti!
Soutzoukakia es una receta griega increíble que se introdujo en la gastronomía griega a principios del siglo XX y tiene su origen en la ciudad de Esmirna, la actual Izmir. ¡El ingrediente secreto que hace que estas albóndigas griegas alargadas sean tan únicas no es otro que el comino!
Por último, pero no por ello menos importante, una variante muy singular de las tradicionales albóndigas griegas fritas (keftedes), que se sirven como plato principal, son las keftedes giouvetsi (albóndigas griegas en salsa de tomate).
La tradicional carne picada de los giouvetsi se sustituye por albóndigas fritas crujientes (keftedes) y luego se hornea en una rica salsa a base de tomate con pasta orzo o chilopites. ¡Demasiado bueno para perdérselo! Ah, y siempre puedes leer esta deliciosa receta en griego aquí: Κεφτεδάκια τηγανητά συνταγή.
Preparación anticipada y almacenamiento
Estas albóndigas griegas se pueden conservar en el refrigerador de tres a cuatro días. Para servirlas, simplemente caliéntelas en el microondas, la estufa, el horno o en una olla de cocción lenta.
- Para recalentar en el microondas, coloque la cantidad deseada de albóndigas en un plato apto para microondas y cocínelas durante 30 segundos. Luego, repita el proceso en intervalos de 15 segundos hasta que estén bien calientes.
- Para recalentar en la estufa, derrita un poco de mantequilla en una sartén grande antiadherente o agregue unas gotas de aceite de oliva (yo uso ambas). Agregue las albóndigas y cocine a fuego medio-bajo, revolviendo con frecuencia hasta que estén bien calientes.
- Para recalentarlos en el horno, colóquelos en una fuente para hornear y cúbralos con papel aluminio. Hornee durante 10 minutos a 160 grados Celsius hasta que estén bien calientes.
- Para recalentar en la olla de cocción lenta, coloque las albóndigas en una olla ligeramente engrasada. Caliente a fuego lento durante 1-2 horas, o hasta que estén bien calientes, revolviendo 1-2 veces. Para que queden más jugosas, rocíelas con aceite de oliva o mantequilla derretida mientras se recalientan.
También puedes preparar la mezcla con antelación, cubrirla con film transparente, refrigerarla y cocinarla cuando esté lista. Deja reposar las albóndigas a temperatura ambiente durante 30 minutos antes de cocinarlas.
Las keftedes (albóndigas griegas) se sirven idealmente como aperitivo (meze) con salsa tzatziki cremosa y pan de pita, o como plato principal con arroz basmati y ensalada griega.
Si te encanta mi receta tradicional de albóndigas, ¡estas recetas que encontrarás a continuación son perfectas para ti!
Descripción
¡Una receta de albóndigas griegas (keftedes) crujientes, jugosas y absolutamente deliciosas! Las keftedes son un famoso aperitivo griego, que se suele servir como parte de una tabla de meze, acompañadas de salsa tzatziki cremosa y pan de pita. Descubre cómo prepararlas a la perfección con esta receta tradicional griega.
- Azúcar: 0,3 g
- Sodio: 91,2 mg
- Grasas: 2,8 g
- Grasas saturadas: 0,8 g
- Grasas insaturadas: 1,7 g
- Grasas trans: 0 g
- Carbohidratos: 4,7 g
- Fibra: 0,3 g
- Proteínas: 4,5 g
- Colesterol: 15,8 mg




