Congelar los tallos de perejil para el invierno
Reúna los ingredientes necesarios para congelar los tallos de perejil para el invierno.
Lava y seca bien un manojo de perejil fresco. Retira los tallos de las hojas. Las hojas de perejil se pueden picar y secar.
Divide los tallos en pequeños manojos de 10 a 15 tallos. Ata cada manojo con hilo. Coloca los manojos en una bolsa o recipiente y congélalos.
Puedes congelar los tallos tiernos de eneldo de la misma manera. Estos manojos congelados se pueden usar en sopas, caldos y guisos. Simplemente agrégalos a la sopa unos 10 minutos antes de retirarla del fuego. Retíralos justo antes de servir. Los tallos de perejil son muy jugosos y aromáticos, y le darán sabor al plato.
La segunda forma.
Coloca los tallos de perejil en una licuadora, añadiendo opcionalmente algunas hojas. Agrega los dientes de ajo pelados, un par de rodajas de limón sin cáscara, sal, azúcar y aceite vegetal. Corta el pimiento rojo por la mitad y retira las semillas. Pica el pimiento y colócalo en la licuadora.
Muele los ingredientes con el accesorio de cuchilla metálica hasta obtener una mezcla homogénea.
Vierta la mezcla resultante en recipientes pequeños, ciérrelos herméticamente y congélelos. Es recomendable usar cada recipiente en una sola porción; no vuelva a congelar la mezcla.
Esta pasta verde rica en vitaminas se puede utilizar para pasta, patatas hervidas o asadas, aderezos para ensaladas de verduras, guisos, carnes fritas, salsas y huevos revueltos.
La congelación de los tallos de perejil para el invierno ha finalizado.
Lo mejor es guardar los tallos de perejil en el congelador, en bolsas con cierre hermético o en recipientes con tapas que cierren bien.
¡Disfruta de los preparativos!




