Southern Turnip Greens
Si te apetece un poco de la auténtica comida sureña, ¡estas hojas de nabo son la solución! Cocinadas a fuego lento con carne ahumada, quedan tiernas, llenas de sabor y con ese toque terroso justo. Sírvelas con pollo frito, chuletas de cerdo o prácticamente cualquier cosa, ¡y tendrás una verdadera comida sureña!
- 2 libras de hojas frescas de nabo (limpias y sin tallos)
- 3 cuartos de agua
- De 225 a 340 gramos de carne ahumada (codillo de jamón, tocino, pavo ahumado, etc.)
- 3 cubos de caldo de pollo (o 3 cucharaditas de base de caldo de pollo)
- 2 dientes de ajo (en rodajas)
- 1 a 1 1/2 cucharadas de sal
- 1/2 cebolla amarilla (picada)
- En una olla grande, combine el agua, la carne ahumada, los cubitos de caldo, la sal, el ajo y la cebolla, y llévelos a ebullición.*
- Agregue gradualmente las hojas de nabo, dejándolas cocinar durante uno o dos minutos para que el resto quepa en la olla.
- Reduzca el fuego a bajo, tape y cocine durante 45 minutos a 1 hora, revolviendo ocasionalmente, o hasta que las verduras estén tiernas a su gusto. Si lo desea, retire el codillo de jamón y desmenuce la carne. Vuelva a colocar la carne sobre las verduras y sirva.
De pequeña, las hojas de nabo eran un plato básico en nuestra mesa, sobre todo cuando cocinaba mi madre. Tenía una forma especial de hacer que supieran a puro placer. Recuerdo estar sentada en su pequeña cocina, viéndola echar puñados de hojas en una olla grande con un codillo de jamón, grasa de tocino y cualquier otro ingrediente mágico que guardara en su despensa. El aroma inundaba la casa y sabíamos que ya casi era hora de comer.
Ahora, cada vez que preparo hojas de nabo, siento que le hago un pequeño homenaje a ella y a aquellas cenas de domingo. Es curioso cómo una simple olla de verduras puede transportarte directamente a esos momentos, rodeado de familia y buena comida. ¡Es el tipo de recuerdo que perdura, como el sabor del primer bocado!
¿Cuál es la diferencia entre las hojas de nabo, las hojas de col rizada y las hojas de mostaza?
Así pues, aquí está la cuestión: las hojas de nabo, las berzas y las hojas de mostaza pueden parecer un poco similares, pero cada una tiene su propio sabor único.
- Hojas de nabo: Provienen de la parte superior de la planta de nabo y tienen un agradable sabor picante y terroso. Son un poco amargas, ¡pero en el buen sentido! Al cocinarlas, se vuelven tiernas pero conservan un toque ácido. Además, se cocinan un poco más rápido que las berzas y sus hojas son más pequeñas y suaves.
- Col rizada: La col rizada es la verdura más robusta del mundo. Tiene hojas gruesas y resistentes con un sabor suave, parecido al del repollo. Debido a su consistencia, necesita un tiempo de cocción más prolongado para quedar tierna, pero es perfecta para guisar con jamón o tocino. Además, no es tan amarga como las hojas de nabo.
- Hojas de mostaza: ¿Hojas de mostaza? Son las picantes. Tienen un sabor intenso y ligeramente picante que te impacta, como la mostaza (de ahí su nombre). Se cocinan bastante rápido y tienen hojas más tiernas, pero aún conservan la firmeza suficiente para soportar todos esos sabores ahumados y sabrosos que les añadas.
En resumen: las hojas de nabo tienen un sabor ligeramente ácido y terroso, las berzas son suaves y consistentes, y las hojas de mostaza tienen un toque picante. Cada una tiene su encanto particular, pero todas son deliciosas.
¿Puedo añadir raíces de nabo a esta receta?
¡Claro que sí! Añadir raíces de nabo a las hojas es una excelente manera de potenciar su sabor y textura. Las raíces tienen un sabor suave, ligeramente dulce y terroso que combina a la perfección con las hojas. ¡Es como obtener dos beneficios de la misma planta!
Simplemente lava y pela las raíces de nabo, córtalas en cubos pequeños y agrégalas a las verduras. Se cocinarán junto con las verduras y absorberán todo el delicioso sabor ahumado del caldo y los condimentos. Además, le dan un toque más sustancioso al plato, lo cual siempre viene bien.
¿Debo usar hojas de nabo frescas o puedo usar congeladas?
Si buscas el auténtico sabor sureño, ¡lo fresco siempre es mejor! Las verduras frescas tienen un sabor más intenso y rico, y una mejor textura al cocinarlas. Incluso puedes usar las verduras envasadas que venden en la sección de frutas y verduras, ya cortadas y lavadas. (Recomiendo lavarlas de nuevo). Pero si tienes prisa, las congeladas también sirven.
¿Debo dejar los tallos o quitarlos?
¡Eso depende de ti! Algunos los dejan para darle un toque extra de textura, mientras que otros prefieren quitar los tallos para que queden más tiernos. A mí me gusta cortar los tallos más grandes y duros y dejar los más pequeños, pero al final es cuestión de gustos.
¿Qué tipo de carne debo usar para sazonar las verduras?
Cuando se trata de sazonar las hojas de nabo, no hay nada como ese sabor ahumado y sabroso, y la mejor manera de conseguirlo es con codillo de jamón, tocino o pavo ahumado. Lo importante es recordar usar carnes ahumadas. Eso es lo que te dará ese sabor ahumado. Tienes varias opciones…
- Cerdo ahumado: Los codillos de jamón son la opción clásica y mi favorita. Aportan un sabor ahumado intenso y la carne queda tan tierna que se desprende del hueso con facilidad. Perfectos para esas verduras cocinadas a fuego lento. También puedes usar cuellos de cerdo ahumados o papada de cerdo ahumada, a veces llamada carrillera de cerdo.
- Tocino: Si buscas algo sencillo y rápido, el tocino es la solución. Su grasa le da ese sabor ahumado. No hace falta precocinarlo antes de añadirlo a la olla.
- Pavo ahumado: ¿Buscas algo más ligero? Las patas, alas, cuellos o colas de pavo ahumado son excelentes opciones. Conservarás todo el sabor ahumado, pero con menos grasa. Es perfecto si quieres comer de forma más saludable.
¿Por qué están amargas las hojas de nabo?
Las hojas de nabo tienen un sabor ligeramente picante, pero si están demasiado amargas, es posible que no las hayas cocinado el tiempo suficiente. Por eso es tan importante cocinarlas a fuego lento: ayuda a ablandarlas y a suavizar el amargor.
Las verduras de hoja verde más viejas tienden a ser más amargas. Si las hojas se ven marchitas o los tallos son muy gruesos, es señal de que están viejas o no tan frescas, lo que puede intensificar el amargor. Si quieres evitarlo, siempre es mejor usar verduras frescas, jóvenes y tiernas.
En ambos casos, también puedes añadir una pizca de azúcar o un chorrito de vinagre para ayudar a equilibrar los sabores.
¿Puedo cocinar las hojas de nabo en una olla de cocción lenta?
¡Por supuesto! Una olla de cocción lenta es ideal para lograr una cocción lenta y a fuego lento sin tener que estar pendiente. Simplemente agrega todos los ingredientes, programa la olla a fuego lento durante 4 o 5 horas, y tendrás unas verduras tiernas y sabrosas listas para disfrutar.
¿Con qué puedo acompañar las hojas de nabo?
Las hojas de nabo son una guarnición clásica para cualquier comida sureña. Combinan a la perfección con pan de maíz (¡imprescindible!), pollo frito, chuletas de cerdo o un buen guiso de frijoles. También son un acompañamiento ideal para un asado dominical o una barbacoa.




