Sopa de lasaña blanca
¿Se te antoja una lasaña pero no tienes mucho tiempo? ¡Nuestra sopa de lasaña blanca es la solución! Es una deliciosa cena entre semana que combina lo mejor de la lasaña: pasta tierna, pollo sabroso y un caldo rico con ajo, ¡en mucho menos tiempo!
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos de 1/2 pulgada.
- 4 dientes de ajo picados
- 2 cucharaditas de condimento italiano
- 1-1/4 cucharaditas de sal
- 1/4 cucharadita de pimienta
- 1/8 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo triturado
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 3 tazas de caldo de pollo bajo en sodio
- 1 taza de crema para batir espesa
- 8 onzas de láminas de lasaña, partidas en trozos pequeños.
- 2 tazas de espinacas frescas picadas
- 1/4 taza de queso parmesano rallado
- En una olla grande o cacerola, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocina hasta que se ablande, aproximadamente de cuatro a cinco minutos. Incorpora las pechugas de pollo cortadas en cubos y cocina hasta que los bordes se doren ligeramente, aproximadamente de cuatro a cinco minutos.
- Agregue el ajo picado, las hierbas italianas, la sal, la pimienta y las hojuelas de pimiento rojo. Cocine por un minuto más hasta que desprendan aroma.
- Espolvorea la harina sobre la mezcla de pollo y cocina durante dos o tres minutos más, revolviendo constantemente hasta que la harina esté dorada y fragante.
- Incorpora poco a poco el caldo de pollo, raspando los restos dorados del fondo de la olla. Deja que la sopa hierva a fuego lento y cocina hasta que espese ligeramente, unos seis u ocho minutos.
- Incorpora la nata y los fideos de lasaña troceados. Tapa la olla y cocina hasta que los fideos estén al dente, unos 10 o 12 minutos.
- Agrega las espinacas picadas a la olla y cocina durante dos o tres minutos más, hasta que se ablanden. Retira del fuego e incorpora el queso parmesano rallado. Sirve la sopa en tazones y decora con más queso parmesano rallado.
Amantes de la lasaña, prepárense para sorprenderse. Nuestra receta de sopa de lasaña blanca captura la esencia de su plato de pasta favorito y le da un toque reconfortante y delicioso. Combina todo lo que les encanta de la lasaña —pasta, carne y queso— en un solo tazón.
Nuestra receta, aprobada por nuestro equipo de pruebas, es ideal para esas noches en las que te apetece lasaña pero no tienes paciencia para prepararla: es una maravilla que se prepara en una sola olla y ofrece todo el sabor reconfortante con mucho menos esfuerzo.
Ingredientes para la sopa de lasaña blanca
- Aceite de oliva: El aceite de oliva se utiliza para saltear las verduras y el pollo, lo que aporta un sabor sutil a la base de la sopa de lasaña blanca.
- Cebolla: La cebolla picada aporta una base ligeramente dulce y aromática.
- Pechugas de pollo: El pollo en cubos aporta proteínas y hace que la sopa sea más sustanciosa. Si no tienes pollo asado, puedes usar pollo asado.
- Ajo: El ajo picado impregna el caldo con un sabor intenso y complementa los demás condimentos.
- Condimento italiano: Esta mezcla de hierbas realza los sabores de esta sopa de lasaña blanca.
- Copos de pimiento rojo: Una pizca de copos de pimiento rojo añade un toque picante sutil que equilibra la cremosidad del caldo.
- Harina: Se utiliza harina de trigo común para espesar el caldo, lo que da como resultado una sopa rica y cremosa.
- Caldo de pollo: El caldo de pollo, la base líquida de la sopa, le aporta un sabor profundo y delicioso. Aquí te explicamos cómo preparar tu propio caldo de pollo en casa.
- Nata para montar: La nata para montar crea la textura rica y cremosa que hace que esta sopa de lasaña blanca sea tan exquisita.
- Fideos de lasaña: Partidos en trozos pequeños, estos fideos imitan las capas de la lasaña en forma de sopa.
- Espinacas: Las espinacas frescas aportan un toque de color y frescura que equilibra la riqueza de la sopa.
- Queso parmesano: El parmesano rallado aporta un toque final a nuez y umami al plato que armoniza todos los ingredientes.




