Ragú de tofu, la salsa que no necesita carne (y la soja la hace más rica)
El ragú es una de esas salsas que saben a hogar, a domingos, a ollas que hierven a fuego lento durante horas. Pero la versión tradicional, con carne picada, no es la única opción.
- 400 g de tofu natural (bien prensado)
- 700 ml de puré de tomate
- 1 cebolla pequeña
- 1 zanahoria
- 1 tallo de apio
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de salsa de soja (tamari)
- 1 cucharada de pasta de tomate
- 1 cucharadita de copos de levadura nutricional (opcional)
- 1 ramita de romero
- Albahaca fresca al gusto
- Sal y pimienta negra al gusto.
- El proceso de preparación
- El secreto de este ragú reside en la preparación del tofu. Empieza por prensarlo: envuélvelo en un paño limpio y colócalo bajo un peso durante al menos 30 minutos para eliminar el exceso de agua. Una vez listo, desmenúzalo con las manos o un tenedor hasta obtener una consistencia similar a la de la carne picada.
- En una sartén grande, calienta el aceite y sofríe la cebolla, la zanahoria y el apio finamente picados. Una vez que las verduras estén blandas, agrega el ajo machacado y el romero. Agrega el tofu desmenuzado y sofríe a fuego medio-alto durante 5-6 minutos, hasta que esté ligeramente dorado. Desglasa con la salsa de soja, que aporta umami y color. Agrega la pasta de tomate y revuelve. Vierte el puré de tomate, sazona con sal y pimienta, y cocina a fuego lento durante 20-25 minutos, revolviendo ocasionalmente. Al final de la cocción, agrega la levadura nutricional para un sabor más intenso y la albahaca fresca. Sirve caliente, con tu pasta favorita. El resultado es un ragú sabroso y con cuerpo que rivaliza con la versión de carne. Porque cocinar, después de todo, es cuestión de equilibrio. Y el equilibrio, cuando se aplica, se disfruta hasta el último bocado.
El ragú de tofu es un descubrimiento sorprendente por su textura y sabor: el tofu, con su estructura porosa, absorbe los sabores del sofrito y el tomate, y una vez desmenuzado y dorado, se asemeja mucho a la textura de la carne picada.
La soja, de la que se obtiene el tofu, es rica en proteínas que, al calentarse, se combinan con los sabores y las grasas, creando una mezcla sabrosa y reconfortante. El resultado es un ragú ligero y fácil de digerir, apto para todos, tan bueno como la versión tradicional. Y, como todo lo que se elabora con esmero, te conquista al primer bocado.
Ragú vegetariano con tofu: La receta
El ragú de tofu combina bien con cualquier tipo de pasta, especialmente con pastas cortas y estriadas como rigatoni, penne o fusilli, que retienen la salsa. También es perfecto para polenta, ñoquis o como relleno para lasaña. El vino ideal es un tinto ligero, como un Sangiovese o un Pinot Noir, pero una copa de vino tinto vegano también es una excelente opción. Elegir el tofu adecuado es importante: el tofu natural y bien prensado es el mejor, ya que absorbe los sabores sin desmoronarse demasiado. Esto es lo que necesitarás para 4 personas:




