Las patatas asadas quedan mucho más crujientes si se cubren con un solo ingrediente antes de meterlas en el horno
Las patatas asadas son un plato básico muy apreciado del asado dominical, pero hay un método sencillo que puedes usar para hacerlas aún más deliciosas y crujientes. Se trata de usar un ingrediente caliente antes de cocinarlas.
Pocas cosas son tan reconfortantes como un plato de patatas asadas, pero la clave para que queden perfectas es lograr una textura crujiente por fuera. Si te cuesta conseguirlo, presta atención, ya que un ingrediente sencillo puede transformar por completo tu receta.
Las patatas asadas son el acompañamiento ideal para un asado dominical —o, francamente, para cualquier ocasión en la que te apetezca algo rico—, pero conseguir esa textura crujiente perfecta a veces puede resultar complicado. No te preocupes, porque una sencilla técnica de cocina puede marcar la diferencia.
Tampoco es el único consejo de experto que se ha compartido sobre el tema. Anteriormente, un chef también reveló algunos trucos para preparar unas patatas asadas espectaculares.
¿Qué deberías hacer?
Mimi Morley, jefa sénior de desarrollo de recetas en HelloFresh, ofreció recientemente algunos consejos de experta. Con miles de seguidores en Instagram, sin duda vale la pena tener en cuenta a la marca en lo que respecta a consejos culinarios.
Según ella, la clave del éxito reside en un ingrediente sencillo. Además, existen algunas técnicas que conviene tener en cuenta.
Mimi dijo: "Es fundamental precocerlos, dejarlos al vapor en el colador una vez escurridos para eliminar la humedad, y LUEGO esponjarlos. Mucho aceite, calentado previamente en el horno hasta que esté casi humeante (¡pero cuidado al sacar la bandeja del horno!)".
Y, según ella, ese es todo el secreto. Al parecer, el aceite caliente es la solución.
¿Qué diferencia supone?
Lo que quizás no sepas es que asar las patatas en aceite caliente da como resultado una textura mucho más crujiente. Genera un chisporroteo inmediato, lo que inicia el proceso de fritura sin demora.
El calor intenso también extrae rápidamente la humedad de la capa exterior de la patata. La grasa abrasadora transforma el almidón exterior en una costra firme y dorada, en lugar de dejar la patata empapada.
Esta técnica beneficia a tus patatas de múltiples maneras. Simplemente debes tener cuidado al manipularlas para evitar quemaduras.
Un método sencillo
Para empezar, escalda las patatas en agua con sal durante un rato hasta que estén tiernas. Después de escurrirlas, agítalas bien en el colador para que se ablanden.
Esto crea una superficie esponjosa y rugosa que retiene el aceite eficazmente. El uso de este método mejorará significativamente su textura.
Precalienta el aceite o la grasa (como aceite vegetal, grasa de pato o grasa de res) en la bandeja para hornear dentro del horno antes de introducir las papas. Como se mencionó anteriormente, ten cuidado al manipularlas.
Asa las patatas a una temperatura elevada, aproximadamente entre 200 °C y 220 °C (400 °F y 425 °F), hasta que adquieran un color marrón dorado intenso. Eso es todo.
Siguiendo este proceso podrás preparar unas patatas asadas deliciosas y crujientes. Es muy sencillo una vez que entiendes la técnica.




