Este inesperado cambio de harina hace que los brownies sepan aún mejor
No todos los brownies son iguales.
- 150 g de mantequilla sin sal
- 350 g de chocolate negro (al menos 70%), troceado.
- 1 espresso o 30 ml de café muy fuerte
- 100 g de harina de centeno o harina común
- 25 g de cacao en polvo orgánico
- 4 huevos, a temperatura ambiente
- 300 g de azúcar moreno suave
- 1 cucharadita de pasta de vainilla
- 100 g de chocolate con leche, troceado.
- 100 g de chocolate blanco, troceado
- Precalienta el horno a 180 °C/160 °C con ventilador/gas 4. Engrasa y forra un molde de 20 x 20 cm con papel de hornear, dejando un poco de sobra. Pon el chocolate negro, la mantequilla y el café en un bol resistente al calor y colócalo sobre una cacerola con agua a fuego lento, asegurándote de que el bol no toque el agua. Remueve hasta que quede suave, luego deja enfriar un poco. Esto también se puede hacer en intervalos cortos en el microondas, removiendo entre cada intervalo. En un bol aparte, mezcla la harina de centeno, el cacao en polvo y 1/2 cucharadita de sal marina.
- Con una batidora de pie o una batidora eléctrica de mano, bate los huevos, el azúcar y la vainilla durante 5 minutos hasta que la mezcla esté espesa, pálida y haya duplicado su volumen. Incorpora gradualmente la mezcla de chocolate derretido y enfriado, procurando conservar la mayor cantidad de aire posible. Tamiza suavemente los ingredientes secos sobre la masa e incorpóralos hasta que se combinen. Agrega dos tercios del chocolate con leche y blanco picado y mézclalos brevemente. Vierte la masa en el molde y alisa la superficie con una espátula. Esparce el resto de los trozos de chocolate y presiónalos ligeramente con la espátula. Hornea durante 30 minutos o hasta que los bordes estén firmes, pero el centro aún esté ligeramente tembloroso. Retira del horno y espolvorea con un poco de sal marina en escamas.
- Deja enfriar los brownies por completo en el molde y luego sácalos con ayuda del papel. Si los prefieres muy suaves y jugosos por dentro, sírvelos a temperatura ambiente; si los quieres más cremosos, refrigéralos. En cualquier caso, se pueden cortar en nueve cuadrados grandes o en 16 trozos más pequeños. Guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por tres días, o en el refrigerador para que se conserven cremosos hasta por una semana.
No todos los brownies son iguales. Algunos pierden su forma y se deshacen, mientras que otros no ofrecen la intensidad de cacao que tanto deseas. Combinando tres tipos de chocolate diferentes con la complejidad de la harina de centeno y el café, estos brownies son densos, jugosos y rebosantes de sabor. Perfectos para cuando te apetece un auténtico antojo de chocolate.
1. Harina en polvo
Usar harina de centeno le aporta un toque a nuez. Hemos usado centeno integral, pero puedes usar centeno blanco o sustituirlo por la misma cantidad de harina común.
2. Rey del cacao
No todos los cacaos son iguales. Para obtener el mejor sabor, usa cacao en polvo orgánico para lograr una intensidad de chocolate amargo, rica y con cuerpo que notarás en cada bocado.
3. Un trago de espresso
El espresso realza el sabor del chocolate. También puedes mezclar 2 cucharaditas de café molido con 1 cucharada de agua hirviendo.
4. Triple amenaza
Cada tipo de chocolate aporta algo. El chocolate negro añade amargor, el chocolate con leche una cremosidad, y ambos se endulzan con el chocolate blanco.
5. Batir
Batir los huevos y el azúcar hasta obtener una consistencia similar a la de una mousse crea una textura ligera pero pegajosa, así que asegúrate de hacerlo hasta que duplique su volumen.




