
Cómo maridar vinos y quesos
El vino y el queso son una combinación perfecta.
Pero combinar ambos requiere tanto arte como ciencia. Aquí tienes algunos consejos útiles que debes tener en cuenta al maridar vino y queso.
- 1. Si no te decides, opta por el vino blanco.
Si aún no te acostumbras a maridar vino y queso, es recomendable optar por un vino blanco en lugar de uno tinto. El vino blanco combina muy bien con el queso porque suele tener sabores a piña, manzana, uva y pera. Todas estas frutas maridan bien con el queso, por lo que el vino también será una excelente opción.
Para acompañar quesos cremosos, conviene elegir vinos blancos sin crianza en barrica por su final fresco y nítido.
- 2. Utiliza la comida como puente entre el queso y el vino.
En algunos casos, encontrar la combinación perfecta de vino y queso puede resultar un tanto complicado. Al maridar vino y comida, es más fácil lograr el equilibrio ideal entre el sabor del vino y el del queso. Algunas opciones de comida a considerar incluyen frutas secas, mermelada, galletas saladas o manzanas para acompañar el vino y el queso.
Esto requerirá algo de experimentación, pero con el tiempo podrás determinar qué sabor te resulta más atractivo.
- 3. Busca el equilibrio
Antes de elegir el tipo de vino y queso, es necesario evaluar la acidez o los taninos del vino, así como la cremosidad del queso. Esto es fundamental para asegurar que la combinación de vino y queso elegida sea compatible.
Por ejemplo, si buscas maridar un Pinot Noir con una hamburguesa de queso suave, deberías elegir un queso con una acidez moderada o con nitrógeno residual. De igual manera, si buscas un Cabernet Sauvignon con salmón ahumado al oporto, deberías elegir un queso a la parrilla seco y ahumado con un nivel medio de acidez y sabor. Los taninos o ácidos del vino reaccionan con la grasa del queso, lo que realza los sabores y limpia el paladar.
Algunas de las combinaciones armoniosas de vino y queso que debería considerar son:
- Vino blanco de cuerpo medio acompañado de queso semiblando de leche de vaca;
- Los vinos tintos con cuerpo y sabor intenso, como el Syrah, combinan bien con quesos curados de leche de oveja.
- Vinos tintos afrutados y frescos como el Gamay, el Barbera o el Pinot Noir, acompañados de quesos alpinos como el Comté.
- Vino blanco aromático y suave, como un Riesling, acompañado de queso de cabra fresco, joven y tierno.
Otro aspecto importante a tener en cuenta al maridar vinos con queso es que siempre se debe buscar una acidez moderada. La mayoría de los vinos tintos, como el Pinot Noir o el Chardonnay, por ejemplo, suelen tener niveles de acidez muy altos. Esto significa que generalmente combinan bien con platos de carne y queso con mucha mantequilla y crema o salsa.
Los vinos tintos como estos son perfectos para acompañar embutidos y quesos, así como para días soleados y postres afrutados.
- 4. Combina el vino y el queso que te gustaría disfrutar.
Si bien los consejos siempre son útiles, el mejor maridaje de vino y comida también es cuestión de preferencia personal, así que elige los vinos y quesos que realmente te gusten. Si no te gusta un vino o queso en particular, ninguna recomendación de experto te convencerá.
Simplemente prueba algo diferente. Relájate y no te preocupes por romper las reglas de vez en cuando.
No dejes que otras personas te convenzan de lo contrario, porque cada persona tiene gustos y preferencias diferentes.
- 5. Asegúrese de que tanto el queso como el vino estén a una temperatura adecuada.
Para realzar al máximo el sabor del queso y el vino, es fundamental que la temperatura ambiente sea la ideal. De lo contrario, no se apreciarán plenamente sus matices. Mantener la temperatura adecuada es especialmente importante con los quesos cremosos, ya que se ablandan al dejarlos a temperatura ambiente.
Cuando se deja a baja temperatura, el queso generalmente se endurece. Lo mismo ocurre con los vinos tintos y blancos, ya que servirlos a la temperatura ideal es fundamental para apreciar su verdadero sabor.
- 6. Marida el vino y el queso de la misma región.
Para lograr la combinación perfecta, intente servir quesos y vinos de una región similar, ya que armonizan naturalmente entre sí. Por ejemplo, el champán marida de maravilla con el brie francés, el gewürztraminer con el muenster de los Alpes y el chianti italiano con el parmesano curado.
- 7. Los quesos blandos combinan mejor con el vino tinto.
El maridaje perfecto para el vino tinto es el queso blando. Esto se debe a que el vino tinto, caracterizado por su baja acidez y mayor contenido de taninos, resalta el sabor harinoso del queso blando. Para evitarlo, conviene optar por un queso sabroso y con cuerpo, como el cheddar.
De esta forma, los taninos actúan como un limpiador del paladar, lo que hace que cada sorbo y cada bocado sean tan sabrosos como el anterior.
Llevar
Combinar vino y queso puede ser todo un reto para la mayoría. Sin la combinación adecuada, resulta difícil realzar el sabor y el aroma de ambos.
Si no sabes por dónde empezar a la hora de maridar vino y queso, consulta esta guía informativa y encuentra consejos útiles sobre cómo combinar estos dos productos.
- Quien: Pinot Noir · Opt For White Wine



