Esta salsa de pan con aceite de oliva podría arruinarte para siempre
Probé varias mezclas diferentes, ¿y esta? Sin duda, mi favorita. La combinación de especias, ajo fresco y ese truco de verter el aceite caliente es simplemente perfecta. Todos los que la han probado dicen lo mismo.
- 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
- 3 cucharaditas de ajo picado
- 1 cucharadita de albahaca seca
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo triturado
- 1/4 cucharadita de pimentón
- 1/4 cucharadita de sal gruesa
- 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 2 cucharadas de vinagre balsámico
- Calienta media taza de aceite de oliva virgen extra en una cacerola pequeña a fuego medio durante unos 3 o 4 minutos.
- En un tazón pequeño, combine 3 cucharaditas de ajo picado, 1 cucharadita de albahaca seca, 1/2 cucharadita de orégano seco, 1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo triturado y 1/4 de cucharadita de pimentón.
- Una vez que el aceite esté caliente, retírelo del fuego y viértalo sobre el ajo, las hierbas y las especias. Deje enfriar durante 5 minutos.
- Sazonar con 1/4 de cucharadita de sal gruesa y 1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida. Rociar con 2 cucharadas de vinagre balsámico.
- Deja reposar de 30 a 60 minutos para que se enfríe y los sabores se impregnen en el aceite de oliva. Sirve con pan crujiente para mojar.
Acompaña esta deliciosa salsa con mi pan de masa madre o mi pan rústico artesanal de ajo.
- La mezcla perfecta de especias, hierbas, ajo fresco, vinagre y aceite.
- Una receta probada y comprobada para una combinación ganadora.
- Calentar el aceite de oliva es el secreto, ¡le aporta muchísimo más sabor!
Probé una gran variedad de mezclas de hierbas y especias, ajustando una cosa a la vez como un auténtico friki de la cocina. Probé a calentar el aceite y también a no hacerlo. Resulta que ese paso extra merece la pena al 100%. Unos pocos minutos intensifican muchísimo el sabor. También comparé el ajo fresco con el ajo en polvo, y el ajo fresco ganó por goleada al infusionarlo en aceite de oliva caliente. ¿Y esta versión? Es la que se alzó con la victoria. Dulce, picante, con un toque ácido y el punto justo de picante.




